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Mapa de la pobreza 2006

Publicado en Estadísticas por Sergio De Avila en mayo 28, 2010

Por porcentaje según estado de la Unión.

Umbral de pobreza en números.

Publicado en Estadísticas, Uncategorized por Sergio De Avila en mayo 28, 2010

UMBRAL DE LA POBREZA POR CATEGORÍA FAMILIAR.

Comparativo 1967 y 2006

Tamaño de la familia 1967 2006
Una persona 1,635 10,294
Menos de 65 años 1,685 10,488
65 años y más 1,565 9,669
Dos personas 2,115 13,167
Cabeza de familia con menos de 65 años 2,185 13,569
Cabeza de familia con 65 años y más 1,970 12,201
Tres personas 2,600 16,079
Cuatro personas 3,335 20,614
Cinco personas 3,930 24,382
Seis personas 4,410 27,560
Siete personas 5,430 31,205
Ocho personas 34,774
Nueve personas y más 41,499

Umbral de la pobreza

Publicado en Estadísticas por Sergio De Avila en mayo 28, 2010

La pobreza en los Estados Unidos se calcula de acuerdo a un umbral de pobreza establecido hace más de 50 años con base en un estudio realizado por Molly Orshansky.
Al inicio, Orshansky no deseaba establecer un umbral de la pobreza que fuera usado de esa forma, de hecho, la primer referencia a este tipo de medición la hace en un artículo relacionado con la pobreza infantil, ya que su primer preocupación era realizar un cálculo sobre las familias de bajos ingresos con niños. En el artículo decía que a través de un índice de pobreza se podría mostrar que un buen número de familias con niños por debajo de los 18 años debían elegir entre una dieta adecuada a un costo mínimo o atender otras necesidades, ya que no contaban con el ingreso suficiente para atender ambas, a más de que entre 17 y 23 millones de niños crecían bajo la sombra de la pobreza .
Establecía además un umbral de pobreza para una familia base de cuatro individuos y daba un panorama comparativo con el año de 1951 donde parecía que si en general la situación de bienestar de las familias había mejorado reduciendo el número de aquellas que contaban con un ingreso igual o menor del umbral mencionado, la pobreza seguía siendo especialmente dura para las familias con una mujer como jefe y perteneciente a una minoría racial. Sus medidas se abocaban a medir cuál debía ser el ingreso de las familias dependiendo el número de niños menores de 18 años en ellas, para conservar un nivel mínimo de adecuada alimentación y atendiendo las necesidades mínimas de un aceptable nivel de vida.
Con la Guerra contra la Pobreza declarada por Johnson en 1964, cuyo resultado fue la Ley mencionada, el Council of Economic Advisers (CEA) había establecido una línea de ingreso de $3,000 dólares como umbral de pobreza para las familias sin importar su tamaño, pero aún y cuando seguía de cerca los $3,165 dólares establecidos por Orshansky, la línea de la CEA no era producto de un estudio similar, de hecho, el desarrollo de ésta línea de pobreza había sido anterior a la aparición del artículo de Orshansky, quien le sugiere a este Consejo el ajustar sus datos conforme el tamaño de la familia tal y como ella lo hacía, generando además un estudio sobre el nivel económico de las familias y el costo menor de vida, o el nivel económico mínimo necesario.
Ahora bien, la medición se realizaba atendiendo a un nivel mínimo de bienes y servicios necesarios para la vida, pero no había un consenso, ni lo hay hoy, sobre aquello que debe ser incluido como una necesidad a cubrir, que por otra parte es el elemento central de la definición de la pobreza. De los estudios realizados en ésta época se determinó que las familias gastaban en promedio un tercio de su ingreso en alimentación, sin variar mucho la proporción de un nivel o clase social a otra; el nivel de pobreza se establecía entonces de acuerdo a un Plan de Alimentación Económico que incluía los requerimientos mínimos de nutrición de acuerdo a una variedad de productos que las amas de casa seleccionaban en promedio para sus familias, todo ello de acuerdo con las mediciones realizadas por el Departamento de Agricultura .
El umbral de pobreza así medido resultó un poco bajo, de acuerdo con los especialistas, ya que representaba casi la mitad del diseñado por la Oficina de Estadísticas Laborales para las familias de trabajadores urbanos y casi la mitad del ingreso medio de las familias. Por ello se da un debate en torno no sólo a la necesidad de medición, sino a la pertinencia de los métodos de ésta . Una de las críticas era sobre la conveniencia de establecer una diferenciación atendiendo un nivel absoluto de ingreso, lo que no atiende a las variaciones que se dan en el empleo de ese ingreso y su especificidad geográfica.
Más adelante, con el establecimiento del Seguro Social se da un gran impulso a la medición de la pobreza y sus manifestaciones como parte del proceso de toma de decisiones del organismo, de hecho, fue la SSA la que proporcionó las estadísticas que más adelante serían la base de todos los estudios de la época convirtiéndose en las cifras oficiales.
La Administración del Seguro Social estableció el índice de pobreza para darle seguimiento a la “Guerra contra la Pobreza”, así se medían sus logros y necesidades, el cual consistía en especificar el ingreso mínimo adecuado para que cada tipo de familia conservara los patrones de consumo adecuados de acuerdo con un nivel nutricional mínimo recomendado.
La línea de la pobreza es el umbral bajo el cual cualquiera que se encuentre será considerado oficialmente pobre, es la medición que hace la diferencia entre el ingreso necesarios suficiente para la adquisición de un cierto paquete de insumos considerados como indispensables de acuerdo a los patrones de consumo socialmente determinados.
Como se ha explicado, el gasto en alimentos debe representar un tercio del total de los ingresos de la familia y sobre esta base se construye la línea de pobreza, aunque no es tan simple como parece. El trabajo de Orshansky determina que el propósito es trazar un perfil de la pobreza basado en un estándar particular de ingresos que tiene en cuenta las necesidades de diferentes familias con un número variable de adultos y niños por sostener, este estándar es arbitrario pero no es irracional, sino que se basa en la cantidad de ingresos que quedan después de pagar la pensión, para una dieta adecuada de costo mínimo .
Ahora bien, uno de los principales problemas es establecer en qué consiste la dieta mínima adecuada y cómo se dan las distintas variaciones de los hábitos alimenticios de acuerdo con la cultura y la región del país; a más de que aún estableciendo estándares nacionales generales se debe considerar la edad y el número de los componentes de la familia con el fin de establecer los parámetros adecuados.
Se toma en cuenta el ingreso familiar después del pago de impuestos, incluyendo las ganancias, las compensaciones por desempleo, las compensaciones laborales, el pago del Seguro Social, del Ingreso de Seguridad Suplementario (SSI), la asistencia pública, el pago a veteranos, sobrevivientes, ayuda para manutención infantil y todo tipo de ingreso por cualquier otro programa de ayuda federal, estatal o privado; se excluye de la medición del ingreso los beneficios recibidos en especie, como los bonos para alimentos .
Se contabiliza por ingreso familiar, no de aquellos que no tengan algún vínculo de este tipo como los que viven juntos o que pasan temporadas en la casa como huéspedes. El resultado de la suma del ingreso familiar da el parámetro para saber si la familia puede o no ser considerada oficialmente pobre, evidentemente se habla de estructura familiar por que son la unidad mínima social, pero se delinea asimismo el umbral para el individuo solo y se realiza una diferenciación entre las familias cuya cabeza es una mujer, o una persona por arriba de los 65 años, así como se diferencian las familias monoparentales, ello en virtud de sus responsabilidades y capacidades para dedicarse a un trabajo de tiempo completo, o a varios, no es la misma de la de un varón con una mujer en casa.
La misma Orshansky señalaba la dificultad de medir el consumo de las personas singularmente consideradas que no se encontraban bajo la categoría familiar, así como lo arbitrario de establecer los niveles mínimos de ingreso necesario ya que para ello debía tomarse en cuenta no sólo aquello que sería considerado como una necesidad básica sino también la habilidad de la ama de casa, o de quien hiciera sus veces, para cuidar el ingreso y ajustar el consumo equilibrado de alimentos, bienes y servicios de acuerdo con éste. A más de ello se señala que la inclusión de gastos no previstos, como los médicos, y la existencia o no de ayuda gubernamental o acceso a programas de asistencia, muchas veces falsea las mediciones y la caracterización de la pobreza en un momento dado.
En 1967 se observó que los precios generales, según el Índice de Precios al Consumidor (IPC), aumentaban más rápido que el precio de los alimentos que eran los usados para establecer el umbral de la pobreza, los cuales, de acuerdo con estos datos, decrecían en términos reales año con año, en general, se observó que los umbrales de pobreza no habían cambio realmente entre los años de 1963 a 1964 y 1966 a 1967 a pesar de la inflación dada en ese periodo. Así, la SSA decide ajustar los umbrales de pobreza conforme a los mayores costos del nivel de vida dado en 1965 frente a las mediciones realizadas conforme a los datos de 1955.
El 2 de abril de 1968 la SSA organizó una reunión de agencias federales relacionadas con la pobreza para presentar su propuesta de usar un plan de alimentación revisado que recalculara el umbral de pobreza y de bajos ingresos. Asimismo propuso revisar la parte del gasto considerado que no pertenecía al área de alimentos, como el gasto mínimo en salud establecido por el IPC ya que las familias con bajos ingresos no tenían que afrontar el gasto médico de sus bolsillos al recibir la caridad de un cuidado médico, ya sea por programas especiales o por el Medicaid o Medicare .
Los ajustes necesarios para revaluar el umbral de pobreza propuestos por la SSA causaron polémica entre las mismas agencias gubernamentales, incluso con la Oficina de Censos, sobretodo sobre la pertinencia o no de publicar los resultados. Esta Oficina se comprometió a publicar las estadísticas sobre la pobreza y se formó un grupo con las diversas agencias convocadas, el Poverty Review Committee, para considerar el ajuste anual de los precios y realizar un índice apropiado o dar alternativas, así como para explorar las diferencias geográficas de la pobreza, y lo apropiado del umbral según diferentes condiciones .
Este Comité aceptó realizar un ajuste al umbral de pobreza diseñado por Orshansky, primero, tomar el IPC como la base del ajuste anual para el cálculo de los umbrales de pobreza de cada año en lugar de los precios de los alimentos de una canasta básica como se hacía hasta entonces y de este umbral tomar el 85 por ciento y no el 70, como el correspondiente al umbral de pobreza no-agrícola. Cabe anotar que el umbral se diseña no sólo por número de componentes de la familia y edad del jefe de familia, sino también por el lugar en el que habita, si es urbana o rural que no viva en granjas, o el sector que vive en granjas o casas de tipo agrícola.
Con estos ajustes se recalcularon los umbrales de pobreza desde el año de 1959, para el 29 de agosto de 1969 la Oficina del Presupuesto mandó un memorando a todas las sucursales ejecutivas federales para que utilizaran las estadísticas sobre la pobreza revisadas con estos umbrales para propósitos estadísticos, con lo cual el umbral de Orshansky se convirtió en la medida oficial del Gobierno Federal de los Estados Unidos .
Para 1971 se calculó además la población que se encontraba cerca de la pobreza cuyo ingreso representaba el 125 por ciento del umbral de pobreza correspondiente. En ese año la Office of Management and Budget creó un comité técnico federal dedicado a las estadísticas sobre la pobreza que comenzó discutiendo la terminología y la posibilidad de reemplazar el término de pobre por el de “con bajos ingresos” .
En 1973 se revisaron, por diversos comités, creados ex profeso, las estadísticas y el ingreso federal considerado, buscando además actualizar los umbrales de pobreza y mejorar la medición del ingreso directo y el indirecto, haciendo recomendaciones pertinentes para el cambio en la medición de la pobreza que reconocían la constante transformación de las variables de consumo en la población.
Entre otras cosas recomendaron la realización de estudios más frecuentes sobre el consumo de alimentos en los hogares con el fin de establecer los patrones de necesidades para ajustar los umbrales de pobreza a intervalos de cinco años en lugar de cada 10 como se había previsto, así como la necesidad de mantener un esfuerzo constante para realizar las estadísticas a largo plazo con el fin de contar con material para la evaluación y el diseño de las mediciones sobre la pobreza. Sin embargo fue muy poco lo que se realizó, sustancialmente no se cambio el sistema de medición.
Fue hasta 1981 cuando se realizó un cambio importante en el establecimiento de los umbrales de pobreza, con la llegada de la administración Reagan, que consistió en lo siguiente: 1) la diferenciación entre la población que vivía en granjas y la que no era suprimida para aplicar a todas las familias los umbrales de la población más extendida: la que no vive en granjas; 2) se eliminó la distinción entre el género de la cabeza de familia y 3) se extendió el cálculo del umbral de pobreza a familias con mayor número de componentes .
Después de esta década se continuaron los estudios sobre el mejoramiento de la medición de la pobreza y el establecimiento de los umbrales de la misma, se cuestiona sobre la posibilidad de incluir o no los ingresos indirectos recibidos por programas de asistencia, la forma de medir el impacto del gasto médico en los hogares de bajos recursos para hacer más real la medición de la pobreza en familias con especiales necesidades.
Estos umbrales reflejan la evolución de la inflación, el aumento del índice de precios al consumidor y las variaciones de las mediciones en los diversos años, así como la evolución de las condiciones económicas dadas en los Estados Unidos, el aumento en términos absolutos no es dramático en ningún momento, aunque sí constante, lo que nos habla de la estabilidad de la economía estadounidense, sin embargo, según algunos estudiosos, estos umbrales no reflejan la realidad de la pobreza en el país.
Debemos recordar que las estadísticas oficiales tienen consecuencias en el manejo de las operaciones gubernamentales y los programas administrativos; en algunos casos los recursos públicos son repartidos entre los estados con bases en el número de personas, o su proporción, consideradas como pobres. En otros, las familias son elegidas para recibir algunos beneficios públicos dependiendo del ingreso considerado como por debajo del umbral oficial de pobreza.
Este umbral establece quienes serán oficialmente pobres, por lo que la discusión de su dimensión tiene tintes políticos y sociales al impactar directamente en los programas asistenciales, muchos de los cuales lo toman como referencia para determinar la elegibilidad de los individuos a los beneficios ofrecidos, de ahí la importancia de la discusión sobre las variables a considerar al momento de su definición. Además, el establecer el número oficial de pobres en la Nación es un elemento para el discurso político sobre el éxito o fracaso de las políticas sociales y el estado general del país, lo que no deja de tener un reflejo, en algunos momentos más importantes que en otros, en el comportamiento electoral.
De acuerdo con una visión convencional, los programas anti-pobreza de los Estados Unidos no “trabajan”. Esta percepción es aparentemente confirmada por las estadísticas oficiales, las cuales muestran que la pobreza continúa creciendo incluso cuando el gasto público en los pobres ha crecido. Incluso si el número de los pobres baja, estos pobres caen más y más profundamente detrás del común de las familias americanas.
Centrémonos ahora en el último año del cual tenemos datos comparativos, el año 2006, de acuerdo a las estadísticas proporcionadas por el Buro de Censos. Comparando el ingreso medio familiar de ese año con el umbral de pobreza tenemos que, como se ve en la siguiente gráfica, el ingreso medio representa casi un tercio del ingreso medio (ver Gráfica 1).
En números, el ingreso medio es de $58,036 dólares, mientras que el umbral es de $20,614; esta comparación es importante porque algunas teorías sobre el establecimiento de la pobreza hablan de establecer el umbral tomando la mitad del ingreso medio de la población lo que se ajustaría automáticamente en años de bonanza y de depresión, pero esta idea fue prontamente abandonada porque daba resultados falsos, la pobreza permanecería constante en cierto modo sin tomar en cuenta las condiciones de vida reales de la población, si hay una depresión grave en la economía se esperaría que un mayor número de personas atravesaran por ese año el umbral de pobreza, lo que no se reflejaría necesariamente en una medición como la propuesta, aunque conserva cierto grado de utilidad.
Continuando con la comparación entre sectores de la población por el monto del ingreso y la situación de pobreza en el año base vemos que un 1.9 por ciento de la población cuenta con ingresos mayores a $250,000 dólares anuales; mientras que un 7.5 por ciento recibe un ingreso menor de $10,000; un 12.2 por ciento de la población se encuentra por debajo del nivel de pobreza.
Estos son los extremos de la escala, como vemos en la siguiente gráfica (gráfica 2), quedando una amplia gama intermedia de ingresos, de la cual se destaca que un 10 por ciento de la población cuenta con un ingreso de entre $60,000 y $74,999 dólares; y un 11.5 por ciento de la población americana recibe un ingreso de entre $100,000 y $149,000 dólares.
Cabe anotar que los números totales que se pueden apreciar en la gráfica anterior, presentan el total de hogares distribuidos por ingreso y al final una barra separada del número total de pobres; ello sólo con un fin apreciativo ya que no se pueden comparar los números totales de la pobreza con el de los hogares debido a que el primero cuenta individuos y el segundo hogares.
Como este umbral no es del todo adecuado según diversos estudios en 1992 la Academia Nacional de las Ciencias a través del Comité de Estadísticas Nacionales, convocó a un panel de expertos para revisar el estado de la situación de la medición y la comprensión de la pobreza. Este panel dio pie a la propuesta de una medición alternativa, que desarrollamos en una siguient entrega.

Las reformas de Obama I

Publicado en Estado de Bienestar por Sergio De Avila en octubre 16, 2009

No es fácil considerar los problemas a los que se enfrenta el nuevo Nobel de la Paz y presidente de los Estados Unidos de América al momento de tratar de completar la reforma de un sistema de salud extremadamente costoso para el tesoro americano y complejo en su implementación.
El problema es que se ha ido construyendo una red de privilegios y ayudas a ciertos sectores sociales que no desean ver limitado su nivel actual de vida.
El problema va desde una oferta de seguros médicos donde no se pueden dar los mismos servicios a todos, sino que cada uno debe elegir aquellos que ve como más convenientes para su situación presente. Quiza un esquema pague los gastos médicos mayores pero no las medicinas, o las medicinas pero no una operación de cierto tipo.
Algunos reciben medicinas que llamaríamos comunes para el dolor de cabeza o las bandas para curar cortaduras pequeñas, pero quizá no sepan elegir el esquema que les permita ahorrarse el primer gasto de una enfermedad más fuerte.
A ello se le añaden los programas de seguros médicos privados y los de vejez, los cuales finalmente no fueron financiados con las contribuciones de toda la sociedad sino de sus dueños.
A más de ello vemos que el sistema de Bienestar social se descapitaliza conforme un grueso importante de la población envejece, creando un rombo en la “pirámide” de edad de la población donde el número de contribuyentes jóvenes no garantizan la cobertura del gasto de los pensionados en un momento dado, los cuales ya contribuyeron durante años al bienestar social de las generaciones anteriores.
¿Qué hará Obama?
Lo analizaremos poco a poco en estos días.

Health Care

Publicado en Videos pobreza por Sergio De Avila en septiembre 25, 2009

Pobreza en Estados Unidos

Publicado en Videos pobreza por Sergio De Avila en septiembre 25, 2009

Publicado en Uncategorized por Sergio De Avila en septiembre 25, 2009

Poverty in America

Publicado en Videos pobreza por Sergio De Avila en septiembre 25, 2009

La transformación del Estado de Bienestar en los EUA.

Publicado en Estado de Bienestar por Sergio De Avila en septiembre 25, 2009

Desde hace algunas décadas el debate sobre la necesaria transformación del Estado de Bienestar ha ocupado un lugar en la atención de los investigadores sociales, ello debido a que las crisis económicas dadas tanto en ámbitos locales como en el área global han debilitado el poder adquisitivo de las sociedades, debilitando las redes sociales de ayuda y asistencia ante la opción de atender las necesidades propias o las de los sectores marginados.

A más de ello una sociedad cada vez más globalizada trae consigo una más fina conciencia del costo de los programas sociales y sus beneficios para quienes soportan el porcentaje mayor del financiamiento, ya sea a través de impuestos o del pago directo por el servicio que no siempre es de calidad.

El costo de los programas será entonces el principal promotor de su replanteamiento en el mundo, pero en el caso especial del mayor estado Bienestarista renuente, los Estados Unidos, a este motivo se el añade la búsqueda de una mayor eficiencia de los programas asistenciales y el reducir la dependencia de los beneficiarios de los mismos, como veremos a lo largo del presente trabajo.

El peso del Estado de Bienestar es enorme, ya que absorbe entre un 20 y un 40 por ciento del Producto Interno Bruto, crítica a la que se le añade el hecho de que durante la década de los ochenta se da un posicionamiento de los partidos y corrientes conservadores tanto en los Estados Unidos como en varios países europeos, Gran Bretaña, Alemania; los cuales apoyan la reducción de la intervención estatal en la economía a favor de un liberalismo comercial y social. [1]

Así, una de las críticas más constantes que se le hace a la forma en como ha evolucionado el Estado de Bienestar, desde su nacimiento al final de la Segunda Guerra mundial hasta el día de hoy, es el crecimiento del sector público en la gestión de la economía en general y en que éste se ha convertido en el principal proveedor para las necesidades de la sociedad en general.

Lo malo de este esquema es que los gastos sociales se incrementan constantemente ante el reclamo de una mayor cobertura y variedad de los programas asistenciales y como son pagados por los presupuestos federales este aumento impacta directamente en la formulación de impuestos diversos con el fin de obtener los recursos necesarios para la atención de las exigencias de la población.

Cada presidente estadounidense ha tratado de armonizar fiscal y presupuestariamente el pago de los servicios sociales y el de los otros programas de la administración federal. Por ello, algunos especialistas consideran la transformación radical del Estado de Bienestar como un imperativo del avance administrativo gubernamental en pos de una mayor eficiencia, que logre la activación del comercio, el impulso a la industria y el mejoramiento de los niveles generales de la población.

Ven al gasto de bienestar como un lastre por su tamaño, no se niega la importancia de invertir en la sociedad, pero critican su crecimiento desmedido frente a las necesidades del mercado, por lo cual apoyan una reducción en ese rubro y un aumento en el apoyo al desarrollo bélico-industrial, conocido como Warfare State, el cual contribuye a la creación de empleos, a la inversión en industrias rentables y activación de la economía en tiempos de crisis.

El Estado de Bienestar aparece y se consolida por un conjunto de cambios dados al final del siglo xix e inicios del xx, tales como la ruptura de los sistemas de organización social y sus redes de seguridad, que supone una transformación de la economía de mercado marcada por la revolución industrial; la aparición de nuevos sistemas de organización social, como los sindicatos; un elemento ideológico que a la par de ser liberal, apoyaba políticas bienestaristas y objetivos sociales siguiendo los modelos planteados por Keynes; y, el cambio de interpretación del funcionamiento de la economía y del papel del sector público en el manejo de las crisis económicas que se producen en la década de los años treinta.

A estas causas podemos añadir, para el caso de los Estados Unidos, el impacto de la Primera Guerra Mundial en la economía global y el de la Gran Depresión del 29 que llevó a una situación de crisis insostenible para la preservación del Estado. El presidente Roosvelt no tenía un gran margen de acción, debía atender los reclamos sociales que se convirtieron en prioritarios para la recuperación de la economía nacional. La solución no podía provenir de una continuación de las políticas liberales a ultranza, por lo que se da un viraje pragmático hacia la conjunción de políticas sociales, asistenciales y liberales, diseñando un nuevo tipo de Estado Pragmático-Asistencial.

A esta construcción del Estado de Bienestar se opondrán diversos argumentos, entre los que destacan el fin del consenso keynesiano a nivel global; los efectos perversos de la política social y el financiamiento del Estado de Bienestar en las finanzas gubernamentales y el nivel general de vida; los fallos del propio Estado en la proporción de servicios adecuados según los reclamos de la población; el cambio demográfico por envejecimiento de las sociedades industriales avanzadas y el cambio de los patrones familiares; la globalización de a economía, sobre todo en momentos de crisis; cambio en el funcionamiento del mercado de trabajo y el debilitamiento de efecto de legitimación del gobierno a través de programas sociales, con la consecuente pérdida de lealtad política y social.

Ahora bien, dicha transformación de las políticas asistenciales tiene un impacto en el desarrollo de la sociedad a la cual sirven, tanto negativo como positivo, expuesto con mayor acritud en los sectores marginados, los cuales no participan directamente del debate político sobre estos cambios y por ello no siempre pueden poner sus necesidades en la mesa de discusiones.

Por ello el tema de la pobreza deberá ser considerado al momento de analizar al Estado de Bienestar, observar cómo el desarrollo de las políticas asistenciales condenan a quienes se encuentran por debajo del nivel de pobreza a una situación de postración continua o si en verdad ayudan a escapar de ella. Comenzando por comprender quienes son los pobres y a qué se le considera pobreza, localizar los sectores más vulnerables y sus causas.

Este conocimiento nos proporcionará argumentos para comprender mejor las características de la implementación y la transformación del Estado de Bienestar en los Estados Unidos, así como observar su impacto en el desarrollo de la pobreza, lo que constituirá nuestro objetivo principal.

Para lograrlo comenzaremos con un análisis de algunas características particulares de la formación del Estado en los Estados Unidos, la ideología que lo sustenta y los principales conceptos que lo construyen a un nivel macro. Acto seguido se continúa con la apreciación del fenómeno de la pobreza en la nación, el desarrollo de la idea de pobreza y sus particularidades para la sociedad estadounidense.

Este marco conceptual  será complementado con el conocimiento de las cifras de la pobreza, donde se exponen las principales características numérico-sociales del fenómeno y sus movimientos en las últimas décadas. Los modos y formas de medir la pobreza, los sectores especialmente vulnerables y su crecimiento o decrecimiento en un periodo dado.

Con ello podemos abordar el tema de la construcción del Estado de Bienestar que nos ocupa, sus características generales y sus particularidades en los Estados Unidos, los programas más importantes que lo sustentan y su transformación, así como las propuestas de las diversas administraciones presidenciales, con un énfasis particular en los servicios de salud, tan sensibles para la población en general, no sólo para la marginada por la pobreza.

Visto lo anterior concluiremos con una reflexión sobre el estado de la pobreza y su relación con las transformaciones de los programas sociales, la veracidad o no de algunos argumentos contra el individuo en condición de pobreza planteados con anterioridad y el gasto que se realiza en algunos sectores del Estado de Bienestar frente a la inversión en el rubro militar.

Trataremos de establecer si la evolución del Estado de Bienestar responde o no a los objetivos para los cuales fue construido y en que medida afecta a las personas en pobreza, si puede ser causa de un mayor deterioro en las condiciones de vida de los sectores marginados o si da la plataforma adecuada para la superación del estado de postración económica.

 


[1] Rafael Muñoz de Bustillo (editor); El Estado de Bienestar en el cambio de siglo; Alianza Editorial; Madrid, España; 2000; p. 19

La pobreza en números

Publicado en Estadísticas por Sergio De Avila en septiembre 25, 2009

Población total y por debajo del nivel de pobreza en los Estados Unidos de América. 1959-2006

(Número en miles)

Año

Población Total

Población por debajo del nivel de pobreza

Porcentaje

Año

Población Total

Población por debajo del nivel de pobreza

Porcentaje

1959

176,479

38,940

22.06

1983

234,307

35,303

15.07

1960

180,671

40,090

22.19

1984

236,348

33,700

14.26

1961

183,691

38,095

20.74

1985

238,466

33,064

13.87

1962

186,538

37,036

19.85

1986

240,651

32,370

13.45

1963

189,242

35,290

18.65

1987

242,804

32,221

13.27

1964

191,889

34,290

17.87

1988

245,021

31,745

12.96

1965

194,303

31,908

16.42

1989

247,342

31,528

12.75

1966

196,560

28,510

14.50

1990

250,132

33,585

13.43

1967

198,712

27,769

13.97

1991

253,493

35,708

14.09

1968

200,706

25,389

12.65

1992

256,894

38,014

14.80

1969

202,677

24,147

11.91

1993

260,255

39,265

15.09

1970

205,052

25,420

12.40

1994

263,436

38,059

14.45

1971

207,661

25,559

12.31

1995

266,557

36,425

13.66

1972

209,896

24,460

11.65

1996

269,667

36,529

13.55

1973

211,909

22,973

10.84

1997

272,912

35,574

13.03

1974

213,854

23,370

10.93

1998

276,115

34,476

12.49

1975

215,973

25,887

11.99

1999

279,295

32,791

11.74

1976

218,035

24,975

11.45

2000

282,430

31,581

11.18

1977

220,239

24,720

11.22

2001

285,454

32,907

11.53

1978

222,585

24,497

11.01

2002

288,427

34,570

11.99

1979

225,055

26,072

11.58

2003

291,289

35,861

12.31

1980

227,726

29,272

12.85

2004

294,056

37,040

12.60

1981

229,966

31,882

13.86

2005

296,940

36,950

12.44

1982

232,188

34,398

14.81

2006

299,801

36,460

12.16

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